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Bertha Benz: una mujer de visión y pionera en automoción


El viaje por carretera de Bertha Benz

Entre las muchas mujeres influyentes que han dejado una huella imborrable en la sociedad, Bertha Benz destaca como una auténtica pionera en el mundo del automóvil. Su papel fundamental en el éxito del invento de su marido, el Motorwagen, y su legendario viaje de larga distancia por carretera en 1888 la han consolidado como un icono.


El nacimiento del automóvil

A finales del siglo XIX, Carl Benz trabajaba incansablemente en su innovador invento: un vehículo de tres ruedas propulsado por un motor de gasolina. El 29 de enero de 1886, sus esfuerzos dieron frutos cuando presentó una solicitud de patente para su creación. Esta patente, conocida como DRP 37435, suele considerarse el certificado de nacimiento del automóvil. Bertha Benz jugó un papel crucial en el viaje de Carl, brindándole apoyo financiero y confianza inquebrantable en su visión.


PATENTE DE 1886
PATENTE DE 1886

Una mujer de acción

La participación de Bertha no terminó con la patente. A pesar del entusiasmo público inicial por el invento, el éxito comercial siguió siendo difícil de alcanzar. Sin inmutarse, Bertha reconoció el escepticismo del público sobre la fiabilidad de este "vehículo movido por fuerzas misteriosas". Su solución fue innovadora: una gira publicitaria que marcó los primeros pasos hacia la comercialización del automóvil ante un público escéptico.



El viaje por carretera legendario

La hazaña más famosa de Bertha Benz ocurrió el 5 de agosto de 1888, cuando se embarcó en el primer viaje de larga distancia en automóvil de la historia. Con sus dos hijos a su lado, condujo de Mannheim a Pforzheim, recorriendo una distancia que hoy en día dura aproximadamente una hora. Este atrevido viaje no sólo fue un testimonio de la valentía de Bertha, sino también un movimiento estratégico para demostrar la practicidad del invento de su marido.


Sin que Carl lo supiera, Bertha y sus hijos partieron silenciosamente al amanecer, decididos a demostrar la fiabilidad del Motorwagen. En el camino, enfrentó varios desafíos, desde escasez de combustible hasta problemas mecánicos. Sin embargo, el ingenio y el ingenio de Bertha brillaron. Se detuvo en una farmacia para comprar ligroína, un líquido limpiador que mantenía el auto en funcionamiento, e incluso usó su alfiler, su liga y la ayuda de un zapatero para solucionar problemas mecánicos.



Más allá del viaje por carretera

El viaje de Bertha no fue sólo un truco publicitario; fue una experiencia transformadora que condujo a mejoras significativas en el Motorwagen. Sus conocimientos y capacidad de resolución de problemas la convirtieron en la primera responsable de calidad de la industria del automóvil. Este viaje marcó el comienzo de una historia de éxito para la industria automotriz, reforzando el trabajo de Carl Benz e impulsando los esfuerzos de ventas y marketing.


Un legado duradero

Las aportaciones de Bertha Benz a la industria del automóvil no han pasado desapercibidas. En 2011, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) reconoció la patente automotriz de Carl Benz como un importante contribuyente al patrimonio cultural mundial. El papel de Bertha en este logro consolida su lugar en la historia como una mujer de visión y determinación. Su legado sigue vivo en las ruedas que giran y los caminos que nos conectan, un testimonio del poder del coraje y la innovación de una mujer.

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